Trans-Art Cabaret

El Trans-Art Cabaret es una de esas citas barcelonesas que te llegan por el boca-oreja,  por Facebook (si estás suscrita a los canales correctos) o por recomendación directa. Fue de esta última manera, por recomendación de una buena amiga, como descubrí yo esta cita anual (que, si no me equivoco, va por su séptima edición) pero de la que no había oído hablar nunca. Después de haber ido, prometo no volver a perdérmela.

Es cierto que el Trans-Art Cabaret está hecho con más talento y entusiasmo que medios (“¡no es un espectáculo profesional!” me avisaba en la puerta una persona de la organización) pero, sinceramente, eso es lo de menos. Porque cuando hay honestidad, ganas, oficio, entusiasmo, alegría y, sobre todo, discurso e implicación todo lo demás puede pasar tranquilamente a un segundo plano. Y en el auditorio del Instituto Francés había de todo eso y mucho más.

El Trans-Art Cabaret es, como su propio nombre indica, un cabaret, un conjunto de actuaciones de distintas disciplinas (canción, danza, monólogo cómico, magia…) con un elemento en común: les intérpretes son personas del colectivo trans. Y eso es importante. Es importante porque visibiliza a un colectivo de artistas que no lo tiene fácil a la hora de trabajar en las mismas condiciones que las personas cis.

Pero el Trans-Art Cabaret es mucho más que una reivindicación de un colectivo, es una fiesta y un acto de empoderamiento, es la celebración de la libertad de ser como cada une se sienta, es un espacio seguro en el que todes nos podemos sentir como en casa.

Entre número y número, conocimos a la Agente Cis que, acompañada de una gallina gigante, pretendía repartir “binaritos” entre los más pequeños de la sala para perpetuar el género binario en la sociedad y evitar “problemas”. Aquellos pequeños sketches (totalmente hilarantes y que incluían números de magia) hablaban del género fluido y de conceptos básicos para todas aquellas personas que hemos vivido siempre como cis y que, quizá, no nos hemos planteado el tema del género tan en profundidad.

Sobre el escenario vimos actuaciones magníficas, entre las que destacaron el dúo gallego Canela Cafuné, que cantaron al amor, a la libertad y a la rebeldía; Noah Miller, capaz de cantar las dos voces del tema de El fantasma de la ópera; Elsa Ruiz, que me hizo saltar las lágrimas de la risa con su humor mordaz, negro e inteligente sobre lo que significa ser una mujer trans o Jordan Gray, un animal escénico como la copa de un pino, que canta también con una amplitud de registro que va de Johnny Cash a la voz de soprano, que toca el piano con todo el cuerpo y que llena el ambiente de optimismo, de alegría y de felicidad.

Precisamente fue Jordan Gray la que me regaló la frase que me llevé a casa y que creo que mejor resume qué es Trans-Art Cabaret y qué representa. En un momento de su actuación nos dijo, en inglés: “Por cierto, soy transexual, por si no lo habías notado. Y si os preguntáis que significa ser transexual, yo os lo diré. Que antes todo era una mierda y ahora soy muy feliz con mi vida”. Ojalá sea así siempre. Para todes.

 

Trans-Art Cabaret
Con las actuaciones de Jordan Gray, Elsa Ruiz, Canela Cafuné, Noah Miller, Damian Diaz, Elektra Insogna y Elga Von Füster entre otras personas. Guion: Miguel Missé, Pol Galofre i Judith Fuster. Organización: Gràcia Camps, Pol Galofre y Miguel Missé.
Sala: Auditorio del Instituto Francés de Barcelona. Fecha: 02/06/2018.

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