Blanca Desvelada - La Seca. Espai Brossa. - (c) David Cuní y Silvina Kleinrok.

Blanca desvelada

He perdido la cuenta del número de veces que me recomendaron que fuera a ver Blanca desvelada. Y entiendo por qué. Es uno de aquellos montajes que resultan espectaculares en su premisa. Como unos fuegos artificiales o una acrobacia especialmente peligrosa. Son espectaculares porque son escasos y porque hay pocas personas capaces de llevarlos a cabo. Blanca desvelada es sobre todo eso, espectacular.

Estamos ante uno de esos montajes difícilmente clasificables. No es un monólogo, a pesar de que solo tenemos una actriz sobre el escenario, pero tampoco es una obra de texto al uso, porque todos los personajes (doce, según el programa de mano) son interpretados por esa única actriz. Y lo cierto es que lo hace muy bien. Durante una hora y cuarto, Alejandra Jiménez Cascón cambia de piel decenas y decenas de veces, entabla diálogos entre personajes y viaja en el espacio y en el tiempo para dar vida a mujeres (e incluso a un hombre) de distintas épocas y países. El espectador contempla maravillado cómo esos cambios parecen realizarse sin esfuerzo, como si los espíritus de los personajes secuestraran el cuerpo de la actriz por turnos. Los que habéis visto Terra Baixa de Lluís Homar entenderéis mejor de lo que hablo. Aunque en este caso el número de personajes es muchísimo mayor.

Sin embargo, en mi opinión, esta espectacular demostración de maestría interpretativa está al servicio de un texto que no está a la altura. Blanca desvelada cambia de rumbo y de argumento varias veces a lo largo de la función; insinúa unos temas y luego nos ofrece otros. Con un ritmo trepidante, eso sí, nos arrastra por una trama llena de trampas y golpes de efecto pensados, no para generar intriga, sino para desorientar al espectador. Una historia que promete reflexionar sobre niños robados durante el franquismo, pero acaba desembocando en una trama melodramática con tintes paranormales centrada en la maternidad. A mí, personalmente, me decepcionó.

Con todo, Blanca desvelada resulta fascinante en la ejecución. Toda una demostración de fuerza interpretativa, lástima que, en mi opinión, se quede en eso.

 

Blanca desvelada – Autora: Alejandra Jiménez Cascón. Directora: Montse Bonet. Reparto: Alejandra Jiménez Cascón. Sala: La Seca. Espai Brossa. Fecha: 13/06/15. Fotografía: David Cuní y Silvina Kleinrok.

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